Confiabilidad y validez sin perder humanidad
Medir habilidades humanas exige rigor y empatía. Aseguramos consistencia entre evaluadores mediante calibraciones periódicas, casos ancla y revisiones a ciegas cuando aplica. Probamos validez de contenido alineando rúbricas con expertos, y validez de criterio relacionando puntajes con indicadores de desempeño real. Sin deshumanizar, incorporamos salvaguardas contra sesgos. Esta combinación permite decisiones formativas y, cuando es necesario, sumativas, manteniendo integridad ética. Invitamos a compartir experiencias de calibración para enriquecer prácticas con perspectivas diversas y situadas.